Sofá y mesa de consulta de psicología en Madrid, zona Retiro

¿Qué tal el verano?

Sobre la vuelta a terapia y lo que el verano deja pendiente

—¿Qué tal el verano?

Pregunta de reencuentro.

Unas semanas, unos días, puede que un par de meses.

Porque cada persona tiene un ritmo, unos tiempos y vive el espacio de forma diferente.

Playa.

Un mes antes de la boda se van a pasar una semana toda la familia.

Y aparecen las dinámicas conocidas.

Papá infantilizando.

Mamá callada.

Los hermanos opinando por ella.

Y mi paciente, por fin, se enfada.

Antes de las vacaciones, impensable.

Ahora, material clínico precioso.

Montaña.

Todos los días niebla.

De las que mojan, de las que no se ve nada a un metro.

De las que no te dejan hacer ni media ruta.

Mirar al cielo.

Mirar la previsión meteorológica.

Para alguien acostumbrado a anticipar, organizar y tener las cosas bajo control, no ha estado tan mal.

Ha leído unos cuantos libros.

Por fin unos días con la pareja.

Sin obligaciones.

Sin niños.

Sin amigos.

Sin grandes planes.

Y el segundo día, mi paciente coge el COVID, sí, el desaparecido y ya no nombrado.

Y le da fuerte.

Y tose mucho.

Y moquea.

Y le duele la cabeza.

Y aparece la culpa.

Y la trabaja.

Y la pareja acompaña viendo series.

Para mi paciente, el horror.

Para su pareja, las mejores vacaciones de su vida.

Y a veces la pregunta se gira hacia ti.

—Yolanda, ¿qué tal tu verano?

¿Qué debería contestar la terapeuta?

Hay pacientes con los que un «bien, gracias» es suficiente.

Y otros con los que algo más tiene sentido.

No porque haya una norma.

Sino porque la terapia también es un vínculo.

Y los vínculos no son todos iguales.

A veces cuento algo pequeño.

Sin entrar en detalles.

Sin convertir la sesión en algo mío.

Pero dejando ver que también tengo veranos.

Que también me pasan cosas.

Que no soy una pantalla en blanco.

No siempre es fácil saber cuánto contar, cuándo hacerlo o para qué.

Pero fingir que al otro lado del sillón no hay también una persona tampoco ayuda.

¿HABLAMOS?

Si después del verano hay algo que necesitas volver a mirar, podemos pensarlo juntos.