ORGULLOS DEL ORGULLO

Sobre identidad, orgullo y el derecho a ser sin miedo

De todas las definiciones que nos presenta la Real Academia Española, hoy quiero quedarme con todas.

Orgullo: sentimiento de satisfacción por los logros, capacidades o méritos propios.
Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia.
Amor propio, autoestima.

Quiero que incluso esas palabras —arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia— puedan tener un lugar.

Quiero que el orgullo llene.
Que sostenga.
Que repare.

Quiero que el sentimiento de satisfacción por los logros, capacidades y méritos de este movimiento tiña de colores mis palabras y mi forma de estar.

Quiero que mi amor propio no se vea erosionado por las opiniones, los actos o los silencios de otros.

Quiero celebrar con orgullo el orgullo.

Quiero que no olvidemos 1969 por otras razones.

Quiero vestirme de hombre y de mujer.

Quiero que la vida no me añada más carga por ser —o no ser— LGTBI+.

Quiero que ser cisgénero heterosexual no suponga una ventaja.

Quiero que junio, y julio, y agosto, y todos los meses, sean meses sin miedo.
Sin insultos.
Sin golpes.

Quiero que no haya discriminación ni acoso ni hostigamiento por la orientación sexual, la identidad o la expresión de género.

Quiero que, desde mi campo —la psicología—, sigamos acompañando procesos.
Sosteniendo.
Y nunca juzgando.

Quiero que deje de ser delito amar a quien se quiera.

Quiero dar las gracias a quienes han defendido derechos poniéndose en peligro.

Quiero que cuando abra un periódico, amar no sea noticia.

Quiero que nadie tenga que vivir en un armario.

Quiero entender qué es lo que tanto asusta.

Quiero pensar que lo peor ha pasado.
Y quiero no olvidarlo, para que así sea.

Quiero que podamos ser.

Feliz Orgullo. Siempre.

Si lo necesitas, puedes escribirme.